Caribe Promotions!

CARIBE PROMOTIONS


Sin nada y sin nadie, sin saber que hacer con su vida y adonde dirigirse, Boris Arencibia le hizo una promesa a Dios: si lo ayudaba a encaminarse trataria de ayudar a otros deportistas cubanos que como el emprendian una nueva aventura en el exilio.

Lejos estaba Arencibia de imaginar en ese verano de 1993 que mas de 15 anos despues estaria en condiciones de tenderle la mano a compatriotas suyos recien llegados y deseosos de probarse en el deporte.

"Cuando uno hace una promesa, tiene que tomarla en serio'', afirmo Arencibia. ‘‘Nunca olvide lo que pedi. La vida me dio tristezas y alegrias, y ahora la oportunidad de darle un poco a seres humanos que lo dejaron todo como yo para iniciar un nuevo camino''.

Tendida y abierta, la mano de Arencibia aparecio en el momento oportuno para estrechar la del doble campeon olimpico y mundial de boxeo Guillermo Rigondeaux, y las del medallista de plata olimpico Yudel Johnson, el bronce olimpico y mundial Yordanis Despaigne y el campeon de la copa del mundo Yuniel Dorticos, quienes llegaron hace ya varios meses a Estados Unidos.

Para ellos y para potenciar el boxeo latino, Arencibia creo la empresa Caribe Promotions, y unio fuerzas con el experimentado promotor Luis De Cubas, con mas de 30 anos de experiencia en el pugilismo rentado.

Mucho antes de que Arencibia hiciera su promesa, ya era uno de los mejores judocas del mundo, siete veces campeon de la isla con titulos centroamericanos y panamericanos con fuertes posibilidades de ganar una medalla de oro olimpica en Atlanta 1996.Pero en los Juegos Centroamericanos de Ponce 1993, decidio que queria un nuevo rumbo y deserto de la delegacion que asistio a la cita de Puerto Rico.

Por delante vinieron meses dificiles, dias de tres trabajos y noches de dormir bajo una escalera por no tener a veces dinero suficiente para tener un techo estable. A pesar de todo, de sacrificio en sacrificio Arencibia encontro la manera de volver a competir y en 1994 ya era campeon de judo de Estados Unidos en los 60 kilogramos.

Arencibia no habia olvidado nunca su promesa y cuando supo de los boxeadores cubanos entendio que el momento de cumplirla habia llegado, vendio su discoteca y con la ayuda de De Cubas le dio vida a Ciclon Promotions.